PABLO HASÉL y la libertad de expresión

El rapero español natural de Lérida Pablo Hasél ya está en la cárcel.
Está condenado a 9 meses de prision por “enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona y a instituciones estatales”.

En este video y post te voy a separar el grano de la paja, de una forma lo más objetiva posible, para entender lo que está pasando, y por qué la libertad de expresión no ampara los delitos por los que se ha condenado.  

Primero hablemos del delito en cuestion, el enaltecimiento del terrorismo que segun la justicia el rapero ha expresado en sus canciones y en sus tuits.  
Esto no es nada nuevo en España y en esta página web sobre noticias jurídicas podemos encontrar varios casos legales en los últimos años por esta causa. En su mayoría son casos de etarras o simpatizantes de ETA, pero lo importante es que aquí podemos encontrar un artículo con una sentencia del tribunal Supremo de 2016 que nos define muy bien en qué consiste el enaltecimiento del terrosismo como delito de odio. 

El castigo de enaltecimiento del terrorismo, que persigue la interdicción de lo que se ha denominado “discurso del odio” o alabanza o justificación de acciones terroristas, no trata de criminalizar opiniones discrepantes “sino de combatir actuaciones dirigidas a la promoción pública de quienes ocasionan un grave quebranto en el régimen de libertades y daño en la paz de la comunidad con sus actos criminales, atentando contra el sistema democrático establecido”.

Es decir, “no se penaliza aquí el chiste negro, se penaliza la humillación que está inserta en el discurso del odio”.

Esto en un lenguaje más sencillo se entiende de la siguiente manera:
no podemos ampararnos en los derechos fundamentales de la libertad de expresión, o la libertad ideológica, cuando estamos defendiendo unas acciones que vulneran un derecho básico, que es el derecho a la vida, y además nos estamos burlando y humillando a personas con nombres y apellidos.

Para entender este concepto aún mejor, destaco esta definicion de Wikipedia:
La apología o enaltecimiento del terrorismo es el discurso, tanto hablado o por escrito, en defensa o alabanza de acciones u organizaciones terroristas. No es una disculpa o una opinión sobre estas prácticas o sus ejetures, sino una defensa de estos comportamientos.

En esta misma página que os he mostrado hay curiosamente otra noticia de condena a prision a otro grupo de raperos llamados “La Insurgencia”, tambien por enaltecimiento del terrorismo. Pero esa es otra historia.   

Bien, una vez entendido esto, vamos a ver qué es lo que Pablo Hasél dice en sus canciones y sus redes sociales, y qué frases en particular son las que le han causado esta sentencia en su contra. 
Es importante recalcar que Hasél ya había sido condenado con anterioridad, pues tiene problemas con la justicia desde el 2011.  

En una de sus letras llega a decir “no me da pena tu tiro en la nuca” por lo que sería condenado en el 2014 a 2 años de prisión.

En 2017, un juzgado de Lleida le impuso una multa por los versos dirigidos al alcalde de la ciudad, Àngel Ros, en una de una de sus canciones: “Àngel malnacido, te mereces un tiro, te apuñalaré, me has arruinado, te arrancaré la piel a tiras”.

Y en el 2018 fue condenado a 2 años de prision y 24.000€ de multa, que más tarde y tras su apelación sería reducida a 9 meses. 

En ese último juicio se examinaron todos los twits del acusado, y se destacó uno donde Hasél había puesto una foto del miembro del GRAPO Isabel Aparicio, y escribió ” las manifestaciones son necesarias, pero no suficientes, apoyemos a quien ha ido más allá”.

Para quien no lo sepa, los GRAPO son un grupo terrorista español de extrema izquierda que durante sus 30 años de vida efectuaron numerosos asesinatos, secuestros y extorsiones. 

Es por mensajes así que el tribunal argumentó que Pablo Hasél simpatizaba y defendía las acciones violentas, y por tanto constituian un enaltecimiento del terrorismo, y leo el texto de la condena : “No se trata pues de un mero comentario en el que se vierte una opinión, sino que se trata de un mensaje que encierra claramente una invitación a realizar una conducta igual que la de sus referentes, se incita a tratar de emular sus actos. En definitiva, actividad violenta y terrorista que representa una forma de lucha encomiable y positiva según su criterio”, una “exaltación de la violencia que pretende solapar bajo forma de opinión, incluso con peligro para el orden constitucional y la paz social y las personas” 

En relación con el delito de injurias y calumnias a la Corona, la Sala señala que los mensajes y el vídeo analizado presentan una actuación por parte del acusado -condenado en 2014 a dos años de cárcel por enaltecimiento, sentencia confirmada por el Tribunal Supremo- que determina la imputación al Rey Emérito e incluso al Rey actual la comisión de múltiples delitos, incluso de homicidio y de malversación, así como de una conducta no acorde con la autoridad que representan.

¿En qué consiste en términos generales la defensa del señor Hasél ante estas acusaciones?, pues se ampara en su derecho a la libertad de expresión, y en que está explicando hechos objetivos, en alusión a los rumores de la posible corrupción del rey Emerito Juan Carlos I. Hasél también dice ser víctima de la persecución del estado.  

Esto es a rasgos muy generales lo que ha llevado al rapero a la cárcel. 

Creo que a la luz de todo esto es razonable decir que la continua reincidencia de Pablo Hasél y su postura de provocación  y confrontación ha agravado aún más sus problemas con la justicia, y esto no tiene pinta de terminar aquí. Menciono algo interesante que he leido en el diario “El País” y es que su abogado decía recientemente de Pablo Hasél que él es “un buen amigo, pero un mal cliente”. 

Quiero resaltar algo muy interesante de esta condena que leía con anterioridad, y es que hay un voto particular de la magistrada Manuela Fernández de Prado. (Se denomina voto particular, en derecho procesal, a la opinión divergente que emite el miembro de un Tribunal u órgano colegiado con respecto a la decisión tomada por la mayoría).

La magistrada  entiende que el acusado debió ser absuelto puesto que su actuación encaja dentro de la libertad de expresión y no supone una manifestación del discurso de odio para propiciar o alentar, aunque sea de manera indirecta, una situación de riesgo para las personas o derechos de terceros o para el propio sistema de libertades, en el sentido en el que a su juicio viene pronunciándose el Tribunal Supremo y el Constitucional.
Esta magistrada considera que ese riesgo no se justifica por el hecho de que lo haya denunciado un particular, sino que requiere un proceso valorativo del Tribunal, en el que se deben examinar las expresiones utilizadas, las circunstancias del caso, el autor, el destinatario del mensaje o el contexto, incluso histórico, para valorar la importancia y verosimilitud del riesgo.

Respecto a los tuits y el vídeo de Youtube relativos a la Corona, esta magistrada entiende que contienen una crítica ácida pero no superan los límites de la libertad de expresión. En su opinión, al analizar el contenido de una canción tiene que tenerse cuenta que se trata de una manifestación artística y en ella los límites de lo tolerable son necesariamente más flexibles.

Es decir lo que esta magistrada quiere decir es que estas canciones y tuits no han creado un riesgo REAL para las personas e instituciones a las que van dirigidas. Además cree que en el contexto de una obra artística la tolerancia con las opiniones deberían ser más flexibles. Es un argumento interesante, aunque quizás no lo suficientemente fuerte como para salvar al rapero de su condena. 

Ahora bien, después de toda esta jerga jurídica y decisiones de tribunales, entiendo perfectamente el sentimiento de apoyo o ciertamente “compasión” que el rapero ha podido recibir, incluida la petición de libertad de más de 200 artistas entre quien se incluye Pedro Almodovar o Javier Bardem.

Quizás el apoyo más criticado ha venido del partido español comunista Unidas Podemos, cuando por ejemplo no han condenado los disturbios que se están produciendo en las calles, en los que ha habido varios heridos, incluida una chica que perdió un ojo. El portavoz del partido, Pablo Echenique, publicó un tuit en el que se decantó por respaldar a los manifestantes y señaló que algunas actuaciones policiales deberían ser investigadas. Además este grupo político pretende despenalizar los delitos de opinión.   

Es un momento delicado, en que se está investigando sobre posibles delitos de corrupción del rey Juan Carlos, la monarquía española no está pasando su mejor momento, y esto ha generado a los simpatizantes de Hasél, si cabe, aun más repugna hacia lo que está pasando. 

Ahora el rapero acaba de lanzar otro video y canción “Ni Felipe VI”, intentando maximizar su impacto mediático, y en dicha canción vuelve a la carga con su crítica a la familia real”

Bueno, ya veis que entre el delito de odio y la libertad de expresión, como la ley está hoy en dia en España, puede haber una linea muy fina que el rapero se está empeñado en andar.  

Terminando, el rap y el hip hop politico como vehículo de resistencia y lucha antisistema tiene sus seguidores en España y en el mundo. Es la verdadera canción protesta actual, quizás en otro video analizaremos qué se dice exactamente en algunas canciones protesta alrededor del mundo, y qué consecuencias ha tenido para los artistas.   

Gracias por tu atención, te animo a participar en la conversación dejando un comentario, y pase lo que pase, que la música no pare.